Los jóvenes cien años de Bayucuá

por Raúl "Lulo" Rubio
La verdad es que tenemos que vencer nuestras reconocidas limitaciones para poder expresar nuestra admiración por la visión tenida en 1906, dos años después de la revolución de 1904, ya que todos imaginamos el estado en que quedó la campaña, para dedicarse hacer una obra que hoy todos reconocemos.
Y fue el tesón, la inteligencia de esos visionarios que comenzaron a hacer crecer al país con una raza nueva que sirvió como ejemplo productivo en la sacrificada tarea de crear trabajo y riqueza para el progreso de las futuras generaciones.
Y es tan así que cuando nosotros llegamos a criar Aberdeen Angus en 1952 encontramos una raza que había demostrado en el país las bondades reconocidas en los países más adelantados.
No era la más numerosa, pero si tenía un núcleo de
personas progresistas que supieron enseñarnos a los recién llegados a valorar y aprender de sus experiencias.
Tampoco las filas de Aberdeen Angus en el Prado eran numerosas, pero era grande y numerosa la amistad entre todos los concurrentes.
Y allí aprendimos a querer y respetar a Salvita y Julio Mattos, a Roberto Hounie, Mario Urdangarin, Raúl Berrutti, los hermanos José y Carlitos Jaso Anchorena y los hermanos Irazabal que hoy no están con nosotros por eso los recordamos expresamente.
Por suerte y felicidad quedan varios referentes acompañando y sirviendo de ejemplo.
Pero ahora queremos hacer una mención especial a esta cabaña que ahora cumple cien años;
Y que a todos nos llena de alegría y satisfacción;

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